La Consolidación de los Formatos Educativos Mixtos: Una Realidad Post-Pandemia

La pandemia de COVID-19 ha transformado radicalmente el panorama educativo. Lo que antes era una excepción, la docencia en remoto, se ha popularizado y parece que se consolidará más allá de la crisis sanitaria. Clases en streaming y exámenes con reconocimiento facial ya no serán una rareza.

Un Año de Transformación Educativa

En los últimos doce meses, la educación ha sido uno de los ámbitos más afectados por la pandemia. Aunque la formación virtual existía, la presencialidad era el formato dominante. Las universidades y escuelas de negocios tuvieron que integrar rápidamente los aforos limitados, la distancia social y la formación online, enfrentándose a desafíos constantes para impartir grados y posgrados de forma eficaz y segura.

La prioridad ha sido la salud. Las instituciones educativas han reorganizado los flujos de personas, adaptado la señalética y designado coordinadores COVID. La Universidad CEU San Pablo, por ejemplo, utiliza una aplicación que les permite rastrear contagios en tiempo real. En cuanto a la formación, la clave ha sido la rapidez de adaptación. Joaquín Danvila, jefe del Departamento de Formación y Desarrollo Dual en IEB (Instituto de Estudios Bursátiles), explica: «Desde el primer día, en pleno confinamiento, trasladamos la presencialidad física a la presencialidad en remoto».

Formatos Híbridos: Clases en Directo y en Diferido

Conceptos como «presencialidad en remoto», «doble presencialidad» o «presencialidad bimodal síncrona» describen el nuevo modelo educativo. Las clases se imparten presencialmente en el aula para una parte de los alumnos y, al mismo tiempo, en directo a través de una plataforma digital. Además, las sesiones suelen quedar grabadas para facilitar el estudio, como señala Danvila.

Mercedes de Prada, directora académica del Centro de Estudios Financieros, apunta que la opción preferida sigue siendo la máxima presencialidad. Sin embargo, recalca que están preparados para ofrecer calidad, equiparando la experiencia en remoto a la del aula: «Lo que cambia es el continente, la ubicación, pero el contenido es exactamente el mismo que en nuestro formato presencial».

Esta transformación, que en muchos casos se produjo de la noche a la mañana, fue posible porque muchas instituciones ya tenían un camino recorrido en la transformación digital. «Nuestra transformación digital ya era un proyecto importante desde hace varios años, pero la pandemia lo aceleró», comenta. Esto implicó una importante inversión en recursos: instalación de cámaras y micrófonos en las aulas, ampliación de equipos de profesionales de edición y audiovisuales, habilitación de nuevos espacios para clases híbridas y acuerdos de colaboración con grandes tecnológicas (Google, Microsoft, Cisco) para el desarrollo de software y herramientas específicas.

Evaluación y Rol Crucial del Profesorado

Uno de los retos clave ha sido la evaluación de los alumnos. Para garantizar la ausencia de fraude en los exámenes, el IEB ha desdoblado convocatorias, ampliado periodos de exámenes, y acondicionado aulas y horarios para evaluaciones presenciales. Además, han implementado un software de control con reconocimiento facial y monitoreo de acciones del alumno durante las pruebas. También han impulsado los «Retos», trabajos basados en propuestas de negocio de empresas reales que funcionan como métodos de evaluación. La rectora del CEU San Pablo, Rosa Visiedo, menciona que ya en el curso anterior probaron con éxito el proctoring en exámenes online, una tecnología de vigilancia remota que utiliza las cámaras de los estudiantes y monitorea sus pantallas para garantizar la legitimidad académica.

El papel de los profesores ha sido crucial. Han tenido que adaptarse a este nuevo entorno y superar barreras, especialmente aquellos que no son nativos digitales. La Universidad Pontificia Comillas organiza sesiones de simulación para que los docentes vivan la dinámica de las clases bimodales, asegurando que «el alumno está siempre en el centro y la comunicación con los estudiantes se extiende durante todo el día». La Universidad CEU San Pablo también destaca la figura del embajador digital, que ha facilitado la escalabilidad de la docencia online, brindando soporte a los profesores, elaborando tutoriales y creando el «Aula Abierta», un espacio para resolver dudas y compartir experiencias.

Aceptación y Perspectivas Futuras

Joaquín Danvila, del IEB, resalta el impacto positivo de la pandemia en el sector de la formación: «Este cambio nos ha permitido entrar en un nuevo mercado, la formación online». Los formatos blended (mezcla de presencial y virtual), los MOOC, las sesiones online y los webinars han experimentado un gran crecimiento y han sido «una propuesta tremendamente aceptada por el público».

Las herramientas de e-learning se han demostrado como aliadas perfectas. Danvila concluye que la formación virtual ganará peso tras esta crisis debido a su flexibilidad en horarios, formato y ubicación.

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