«Aprender a Aprender»: La Habilidad Clave del Futuro Laboral con el Apoyo de la IA en Educación
Cuando escuchamos hablar de inteligencia artificial (IA) y aprendizaje, es común imaginar robots reemplazando a los profesores. Sin embargo, la realidad es muy diferente. El verdadero poder de la IA en la educación reside en su capacidad para conectar nuestro aprendizaje de forma inteligente, ayudándonos a comprendernos mejor a nosotros mismos y al mundo. Rose Luckin, profesora del Knowledge Lab del University College de Londres y directora de la incubadora de investigación Educate, es una experta en este campo y ofrece claves para entender la complejidad de la inteligencia humana, que podría sorprendernos por ser más sofisticada que cualquier IA.
Luckin, quien participó en EnlightED 2020 (un evento de IE University sobre los retos de la enseñanza post-COVID-19), asegura que la IA puede apoyar y mejorar a los profesores humanos, pero nunca reemplazarlos. Un sistema de tutoría con IA bien diseñado puede ofrecer tutorías individualizadas y análisis de aprendizaje que proporcionan datos útiles sobre el progreso de cada estudiante. No obstante, la IA no puede desarrollar las relaciones emocionales y sociales que sustentan el proceso de enseñanza-aprendizaje. Es crucial recordar que muchos aspectos de la inteligencia humana, fundamentales para este proceso, no están disponibles para la inteligencia artificial.
Luckin visualiza una escuela futura donde la tecnología no estará físicamente más presente en el aula, sino que los sistemas educativos se apoyarán en la IA para aprender de los datos y proporcionar cuadros de mando inteligentes a profesores, alumnos y padres. Esto les permitirá comprender el progreso del alumno en todos los aspectos: intelectual, social y emocional. Esta infraestructura de inteligencia, combinada con la IA, puede potenciar todas nuestras interacciones de aprendizaje, de manera similar a como la electricidad alimenta los dispositivos en nuestros hogares.
El Futuro de la Educación y el Rol Transformador de la IA
El futuro de la educación, según Luckin, será un nuevo tiempo donde se ayude a todos los estudiantes a desarrollar su potencial, nutriendo todos los aspectos de nuestra compleja inteligencia humana, especialmente aquellos que no pueden ser automatizados por la IA. Existe el riesgo de que, si no transformamos nuestros sistemas educativos, formemos estudiantes que intenten competir con la inteligencia artificial en lugar de complementarla. Debemos pensar de manera diferente y asegurarnos de que los estudiantes prosperen en el mundo moderno, complementando la inteligencia de los sistemas de IA con los que trabajan. Por lo tanto, debemos enfocarnos en construir los elementos de nuestra inteligencia humana que no podemos automatizar. Necesitamos ayudar a los estudiantes a comprender qué es el conocimiento, de dónde provienen las evidencias y por qué creer o no en algo.
La experta concluye que la habilidad más importante para el futuro es «aprender a aprender«, ya que es la que mejor nos prepara para las demandas profesionales venideras.
Otro aspecto crucial son las implicaciones éticas y los riesgos asociados a la introducción de la IA en la educación. Estos incluyen la recopilación, almacenamiento y procesamiento de datos de los estudiantes. Luckin insta a preguntarse si la persona ha dado su consentimiento informado para el uso de sus datos, si puede haber un sesgo en los datos que favorezca a algunos individuos, y, quizás lo más importante, cuál es el propósito de la IA que se utiliza y por qué se utiliza la IA para este fin en lugar de la inteligencia humana.
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