La Importancia de un ‘Sponsor’ Profesional: Clave para el Empleo Oculto y el Éxito Laboral
Actúan como los representantes de artistas de cine o música, o como los agentes de futbolistas que negocian los grandes fichajes. Los sponsors de carrera profesional se sitúan a medio camino entre el mentor tradicional, el padrino profesional, el cazatalentos, el asesor de carrera o el referente que te recomienda para un puesto. Puede que esta figura le resulte novedosa, pero deberá familiarizarse con ella en un mercado laboral donde enviar currículums y esperar respuesta ya no funciona. Como explica Rafael Sarandeses, socio de Talengo, “el 80% de las ofertas interesantes no se publican, se mueven por contactos”. Los headhunters buscan a través de redes, no de papeles. Apenas un 5% de los candidatos accede a un puesto por el canal del currículum.
Guillem Recolons, socio de Soymimarca, recuerda una frase del empresario Franklin Pitcher Johnson: “Nunca me llegó una oportunidad mientras estaba sentado en mi despacho”. Según Recolons, “esperar encontrar trabajo enviando currículums en 2021 es como intentar pescar sin caña, sin anzuelo, y lo que es peor: sin saber dónde están los peces”. En términos de marca personal, el currículum ha quedado como un mero formalismo que rara vez genera impacto y suele terminar en el olvido.
La Ventaja de Contar con un Sponsor Profesional
Contar con un sponsor profesional es una de las claves en este nuevo entorno laboral, donde quienes buscan empleo o desean reinventarse deben aceptar la existencia de un mercado oculto de oportunidades. Reclutadores y cazatalentos afinan al máximo los perfiles de los candidatos, adaptándolos exactamente a lo que las empresas buscan.
Quien no tenga acceso a estos circuitos selectos estará en clara desventaja para competir por los mejores puestos. Rafael Sarandeses insiste: “El mundo está cambiando, y buscar trabajo exige un enfoque diferente. Hay que saber mostrar una identidad profesional sólida y reposicionar nuestro valor personal, todo ello respaldado por redes que nos validen y recomienden”.
Según el socio de Talengo, reinventarse es más factible de lo que parece: calcula que cada persona puede afrontar al menos tres carreras profesionales a lo largo de su vida laboral. En esa línea, el estratega Kabir Sehgal, ex vicepresidente de JP Morgan Chase, afirma que quienes se equivocaron de camino y eligieron empleos con escaso futuro deberían plantearse formarse en, al menos, dos disciplinas diferentes.
Cada vez más expertos coinciden en que tendremos múltiples trabajos a lo largo de nuestra trayectoria. El número más repetido es siete, aunque otros, como los economistas Solomon Polachek y Stanley Siebert, sitúan la media en 10,5 empleos por persona.
Sarandeses no cree que la tecnología haya facilitado realmente la búsqueda de empleo; al contrario, considera que ha complicado el proceso: “Las empresas contratan a personas que conocen. La clave ahora es cultivar relaciones valiosas que abran puertas reales. El resto simplemente envía documentos por internet que, en la mayoría de los casos, no aportan nada”.
Guillem Recolons coincide: “Las empresas no están buscando un candidato cualquiera, sino el candidato. Y eso requiere mucho más esfuerzo que enviar un simple currículum”.
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