Más Allá del Teletrabajo: La ‘Uberización’ del Empleo y sus Implicaciones Laborales

La proliferación de trabajadores independientes, freelance y por proyectos, impulsada por las nuevas tecnologías, está redefiniendo el mercado laboral. La «uberización» del empleo cuestiona el papel de los intermediarios y anticipa cambios en las políticas salariales, permitiendo a los profesionales decidir cómo, desde dónde y para quién trabajan.

En la última década, las plataformas digitales han revolucionado nuestra vida diaria, desde la forma en que nos movemos hasta cómo planificamos nuestras vacaciones. Además, la pandemia ha acelerado la adopción del teletrabajo, revelando una flexibilidad laboral a la que muchos ya no quieren renunciar. Este auge se refleja en el informe de la OIT, que señala que las plataformas digitales se han quintuplicado en diez años. Si bien estas plataformas abren nuevas oportunidades, el director general de la OIT, Guy Ryder, subraya la necesidad de un diálogo social internacional para garantizar que trabajadores, empleadores y gobiernos se beneficien por igual, y que todos los trabajadores puedan ejercer sus derechos laborales fundamentales, independientemente de su situación contractual.

En España, la reciente Ley de Riders (RD Ley 9/2021), que entrará en vigor el 12 de agosto, obliga a contratar a los repartidores de plataformas digitales. Sin embargo, surge la pregunta de si muchos trabajadores preferirían mantener la flexibilidad de prestar servicios a múltiples empleadores sin perjuicio salarial. ¿Estamos preparados para una «uberización» del mercado laboral y lo que ello implica para empresas, empleados y la sociedad?

Un Nuevo Punto de Partida Laboral

Cuando se habla de la «uberización» del mercado laboral, los expertos se refieren a los empleos por encargo, el management as a service, los freelance o una reorganización empresarial natural. Carlos Recarte, de Recarte&Fontenla, explica que las empresas buscan responder a una demanda hiperpersonalizada e incierta, mientras que los trabajadores ofrecen competencias muy especializadas. Esto permite una mayor eficiencia y productividad, pero a cambio, se erosiona la percepción de la empresa como una comunidad con un propósito y valores claros.

José Ignacio Jiménez, de Talengo, destaca que la mayoría de las empresas más valiosas del mundo son tecnológicas, con activos intangibles como su mayor valor. Señala el ejemplo de las grandes empresas de servicios de transporte sin vehículos propios, una realidad que «ha venido para quedarse, revoluciona el mercado laboral y condiciona la cohesión social». Para Jiménez, el gran desafío es el diálogo social necesario para modernizar las reglas del juego en los nuevos modelos de negocio tecnológicos, considerando un Estatuto de los Trabajadores obsoleto para regular un marco laboral con una creciente diversidad de colaboradores y falsos autónomos.

Implicaciones Legales y el Mundo Real de la ‘Uberización’

La digitalización de los procesos y la facilidad de conexión entre oferta y demanda son la base de este cambio, más que el teletrabajo en sí, según Margarita Fernández, de Baker McKenzie. Aunque aún no está claro qué tipo de profesionales encajarán, augura una mayor amplitud de servicios cualificados a medida que avance la digitalización, desde arreglos domésticos hasta servicios legales, todos facilitados por plataformas.

El principal problema, según Fernández, es que la normativa laboral española es poco flexible, salvo para las profesiones liberales, y la administración pública no favorece la «uberización» de la economía. Existe preocupación entre las organizaciones por el riesgo de problemas legales, como ha ocurrido con los riders, lo que subraya la necesidad de un marco normativo más flexible.

Los freelance y autónomos no están dispuestos a renunciar a su flexibilidad. Alfonso de Benito, socio director de EIM, que intermedia entre empresas y interim managers, observa que muchos ejecutivos experimentados buscan flexibilidad y conciliación tras años en estructuras rígidas. De Benito duda de si las empresas están preparadas, ya que algunas aún piensan que el mejor talento es solo el interno, perdiéndose el valor de la contribución externa. Recomienda a estas compañías abrirse a una relación más colaborativa y menos laboral.

Raquel Roca, directora del Máster Talento Era Digital, afirma que las relaciones laborales son cada vez menos exclusivas y más flexibles, con un auge de la externalización y de profesionales independientes. Sin embargo, Roca reconoce la falta de madurez y confianza en las empresas, que deben operar con transparencia y ética. Este es un modelo de relación hacia el que «claramente nos estamos dirigiendo».

La Nueva Gestión de la Retribución en el Empleo Gig

¿Cómo encaja la política retributiva en la «uberización» laboral? La respuesta es que será muy diferente de la actual.

Las horquillas salariales quedarán obsoletas, según Raquel Roca. La «guerra por el talento» se intensifica por la ruptura de fronteras gracias a la digitalización, y el profesional, ahora un «prosumer«, busca beneficios y retribuciones no estandarizadas.

El talento estará en el centro de la retribución. Alfonso de Benito explica que la compensación se calculará por el valor creado, el resultado alcanzado o un entregable concreto, no por el tiempo dedicado. «El cliente paga por el servicio que recibe, no como en una relación laboral tradicional en la que se paga al mes por un trabajador, independientemente de lo que este aporte o produzca».

José Ignacio Jiménez advierte de un riesgo de precariedad laboral si no se actualiza la normativa, previendo grandes desigualdades salariales y una «mayor divergencia de riqueza en pro del conocimiento». Por ello, considera esencial una reforma educativa para reducir estas brechas.

Carlos Recarte vaticina que los trabajadores serán más exigentes en lo retributivo, favoreciendo esquemas de compensación más complejos. Las disparidades salariales se reducirán dentro de los equipos, pero aumentarán entre los «grandes equipos» y el resto. Los trabajadores adquirirán una marca propia, rompiendo con la predominancia de las organizaciones.

El Papel de los Intermediarios y Mediadores Laborales en la Era Gig

En un escenario de profesionales independientes, el papel de los intermediarios laborales y los representantes de los trabajadores se cuestiona.

José Ignacio Jiménez señala que el porcentaje de trabajadores afiliados a sindicatos es bajo (alrededor del 15% de la fuerza laboral), lo que pone en duda su supervivencia si dependieran solo de las cuotas de sus afiliados. Como intermediario, cree que sobrevivirán las firmas que se adapten al algoritmo y aporten valor añadido.

Raquel Roca da por hecho que los intermediarios entre usuario y proveedor desaparecerán, lo que se traducirá en una disminución del precio del servicio para el usuario y una mayor facilidad y menor coste para el proveedor de llegar a más clientes.

Carlos Recarte es consciente de que las redes reducirán el papel de los intermediarios no especializados. Sobre los representantes de los trabajadores, cree que deberán reorientarse y adaptarse a una situación donde los trabajadores exigirán un trato personalizado, lo que probablemente disminuirá la relevancia de los sindicatos en actividades con altas habilidades escasas y componente intelectual.

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